Resultados verificables en proyectos de software, datos y servicios digitales
Estos comentarios vienen de equipos que ya pasaron por la implementación. No hay métricas infladas ni promesas: cada uno describe qué funcionaba antes, qué se modificó y qué quedó pendiente. Los publicamos con el permiso de cada organización y sin retoques de redacción.
Llevábamos ocho años con un ERP que nadie quería tocar. El equipo armó primero un mapa de dependencias y recién después empezó a mover módulos. Tardamos más de lo que esperaba la dirección, pero no perdimos un solo día de facturación durante el corte.
Nos ayudaron a definir qué datos sí se podían usar y cuáles no. El asistente quedó acotado a ejercicios de álgebra y derivó el resto a los docentes. Menos ambicioso que la propuesta original, pero los estudiantes lo siguen usando después del piloto.
El cuello de botella no era la tecnología sino el área de legales. Nos sentamos con ellos antes de escribir una línea de código y eso ahorró meses. Hoy tres trámites se resuelven online; el resto sigue en ventanilla y lo sabemos.
Necesitábamos cubrir dos perfiles senior durante una licencia larga. La incorporación fue gradual, con pair programming las primeras semanas. No resolvió el problema de fondo de retención, pero nos dio aire para reorganizar el roadmap.
Antes cada área mandaba su planilla por correo y nadie coincidía. Armamos un modelo único con definiciones acordadas en reunión. La parte difícil fue convencer a los referentes de cargar los datos todas las semanas, no construir el tablero.
Esta página reúne evidencia verificable sobre nuestro trabajo editorial: qué publicamos, con qué criterios lo hicimos y qué límites reconocemos. No hay métricas infladas ni promesas de alcance. Cuando citamos un dato, indicamos de dónde sale; cuando no tenemos fuente propia, lo decimos. Las aclaraciones de abajo existen para evitar lecturas ambiguas de lo que aparece en el sitio.